
Augusto Bevilacqua
Ficha
La historia
En el año 9 d. C., en los bosques de Germania, tres legiones romanas al mando del general Quintilio Varo fueron aniquiladas. Según el biógrafo Suetonio, cuando la noticia llegó a Roma, Augusto se dejó crecer el pelo y la barba durante meses y a veces se golpeaba la cabeza contra una puerta gritando «¡Quintilio Varo, devuélveme mis legiones!». Tenía ya más de 70 años.
El museo fecha esta cabeza hacia el año 10 d. C., en los últimos años de su vida, y subraya que en ella no hay rastro de vejez ni de fatiga. El rostro es sereno y liso, el cabello cae en mechones ordenados. Deriva del retrato oficial creado en enero del 27 a. C., cuando el Senado concedió a Octavio el nombre de Augusto, y que se siguió copiando una y otra vez incluso después de su muerte. Se conservan unas 150 versiones, y el museo considera esta la de mayor calidad.
Lleva una corona de hojas de roble, la corona cívica, el premio que Roma daba a quien salvaba la vida de un conciudadano, y que el Senado le otorgó ese mismo año. La cabeza debe su nombre a la familia Bevilacqua de Verona, cuya colección compró en 1811 el príncipe heredero Luis de Baviera.




