
Día de otoño
Ficha
La historia
Mire el cielo, que parece emitir una luz propia y débil. Era exactamente lo que Gestel buscaba. En el otoño de 1909 se había planteado un problema, cómo llevar al lienzo la sensación de la luz otoñal en un día de bruma, y lo resolvió por vía óptica. La pintura va en puntos claros y trazos cortos que se mezclan en el ojo de quien mira, no en la paleta. Los pintores neerlandeses de esos años llamaban luminismo a ese procedimiento, del latín lumen, luz.
Trabajó al aire libre cerca de Nimega, con un tiempo helado y soleado a la vez, tan frío que pintó con guantes. El cuadro pertenece a una serie que empezó ese mismo otoño, toda ella en torno a la misma cuestión.



