
Francisco Goya · PD
Niño con un pájaro
Ficha
La historia
Este cartón fue la pieza más barata de toda la habitación. Costó 500 reales, lo mismo que su compañero, mientras las escenas grandes se pagaban mucho más. La razón está en el formato. El tapiz iba a una rinconera del antedormitorio que los príncipes de Asturias debían ocupar en el palacio de El Pardo, un paño estrecho de 262 por 40 centímetros donde apenas cabe una escena. Goya lo resolvió con un árbol de tronco sinuoso que ocupa toda la altura. A sus pies, un muchacho sentado de espaldas juega con un jilguero que tiene entre las manos, y la pareja del pájaro espera en una rama alta. Cazar pajarillos era en los grabados y los entremeses de aquellos años una manera corriente de hablar de la caza del amor, con su señuelo y su trampa. El 24 de enero de 1780 Goya lo entregó junto con otros diez cartones.




