
Paula Modersohn-Becker · PD
Niño con gato
Ficha
La historia
En febrero de 1903, durante su segunda estancia en París, Paula Modersohn-Becker estudiaba la escultura antigua del Louvre. En su diario anotó que la gran sencillez de la forma era algo maravilloso y que sentía cuánto podía aprender de las cabezas de la Antigüedad. De vuelta en Worpswede, la colonia de artistas cercana a Bremen, siguió pintando a los niños de las familias campesinas del pueblo. Este muchacho, pintado hacia 1903, aparece muy cerca de nosotros ante una pared parda y desnuda, con gorro negro y chaqueta oscura, sosteniendo en brazos un gato blanco con manchas oscuras. No hay en él nada dulzón. Su cara está pintada con seriedad y sin adornos. Tras la muerte de la pintora, el cuadro quedó en manos de su marido, el pintor Otto Modersohn, hasta que un museo de Hannover lo adquirió en 1913. Allí fue confiscado en 1937 como «arte degenerado», y en 1939 llegó a Basilea a través del marchante berlinés Karl Buchholz.



