
Niños con perros de presa
Ficha
La historia
Los dos perros llevan bozal, y en uno de los collares hay una inscripción incompleta que el museo lee como marca del servicio real: son animales de las perreras del rey. Goya los pintó a tamaño natural en 1786, el año en que entró en nómina como pintor del rey. Es un cartón, el modelo al óleo que los tejedores de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara debían pasar a lana, una de las trece piezas previstas para el comedor de los Príncipes de Asturias en el palacio de El Pardo, adonde la corte se trasladaba en invierno para cazar. Iba de sobrepuerta, haciendo pareja con Niño montando un carnero, hoy en el Art Institute de Chicago. Carlos III murió en diciembre de 1788, el encargo se interrumpió y los tapices nunca llegaron a colgarse. Los cartones quedaron enrollados en un almacén y en 1869 aparecieron en los sótanos del Palacio Real de Madrid. Este entró en el Prado al año siguiente, cuando todavía se le llamaba Niños con mastines.




