
Busto del papa Clemente X Altieri
Ficha
La historia
Cuando Emilio Altieri fue elegido papa en 1670 con el nombre de Clemente X, tenía casi 80 años, y buena parte del gobierno quedó en manos del cardenal Paluzzo Paluzzi Altieri, al que había adoptado en su familia. Bernini, que ya pasaba de los 70, trabajó para ellos. Para la capilla familiar del cardenal esculpió la beata Ludovica Albertoni, y este busto estaba destinado al palacio Altieri. Se pensó para un nicho sobre las estanterías de la biblioteca, de modo que el papa pareciera asomarse a un balcón para saludar a los presentes, entre los pliegues de un cortinaje de estuco sostenido por querubines, también diseñado por Bernini. El momento es el de la bendición apostólica. En la mano izquierda Clemente sostiene una súplica, y con la derecha traza la señal de la cruz que acompaña las palabras Benedictio Dei omnipotentis. El mármol se entregó después de la muerte del papa, en 1676, y siguió con los Altieri hasta que el Estado italiano lo adquirió de su palacio en 1997. El museo cree que quizá nunca se terminó del todo. Basta mirar la mano. El soporte que aún la sostiene y los pequeños puentes de piedra entre los dedos son de los que un escultor suele eliminar al final.




