
Jan van den Hoecke · PD
El cardenal-infante Fernando de Austria
Ficha
La historia
En abril de 1635 Amberes recibió a su nuevo gobernador y levantó a lo largo de su recorrido arcos triunfales efímeros de madera y lienzo pintado. Este retrato, de más de dos metros y medio de alto y apenas algo más de uno de ancho, se pintó para encajar en uno de ellos, el Arco de Fernando. El retratado es el cardenal-infante don Fernando, hermano menor de Felipe IV. Había recibido el capelo en 1619, con unos diez años, y era arzobispo de Toledo, pero nunca llegó a ordenarse sacerdote. Lo suyo era la guerra. Siete meses antes de entrar en Amberes había vencido en Nördlingen, en Baviera, una de las grandes victorias católicas de la guerra de los Treinta Años, y el arco se levantó precisamente para celebrarla. El lienzo sobrevivió a la estructura de madera para la que se hizo y consta en la galería imperial de Viena desde 1733.



