
La Caridad educadora
Ficha
La historia
En el arte italiano antiguo la Caridad suele ser una madre que amamanta. La de Bartolini lleva a un niño pequeño en el brazo derecho y enseña a leer a otro mayor sobre un rollo. El encargo llegó en 1817, poco después de que los Lorena volvieran a gobernar la Toscana, para una hornacina de la nueva capilla de la villa de Poggio Imperiale, al sur de Florencia. Este yeso a tamaño natural muestra a una madre que educa, y la crítica de la época lo elogió justo por eso, por la paciencia con que guía la mente del niño. Sus modelos son los escultores florentinos del siglo XV, con Donatello a la cabeza, más que la Antigüedad. El trabajo se alargó hasta 1824 y el mármol nunca llegó a la villa. En 1835 el gran duque Leopoldo II decidió que era demasiado bello para esa hornacina y lo mandó al Palacio Pitti, donde forma parte de la Galería Palatina. En la capilla de Poggio Imperiale hay una copia.




