
Francisco Goya · PD
Carlos IV con traje de caza
Ficha
La historia
En 1799 Goya llegó a lo más alto de la corte: ese año fue nombrado primer pintor de cámara, y por esas mismas fechas publicaba los Caprichos, sus estampas más mordaces. De esa doble posición sale este retrato. Pintó a Carlos IV de cuerpo entero, vestido de caza, con sombrero de ala ancha, la banda azul y la cruz de la orden de Carlos III sobre el pecho. Sostiene la escopeta apoyada en el suelo, y a sus pies un perro de caza lo mira. Para la pose Goya recordó los retratos venatorios de Felipe IV que Velázquez había pintado siglo y medio antes y que él podía estudiar en la colección real. El rey era aficionado a la montería y dejaba el gobierno en manos de su mujer y de Godoy. Goya cuida cada seda y cada honor, pero le da un vientre algo abultado y una mirada indecisa. A sus pies, el perro de caza sigue con los ojos fijos en su amo.




