
Cristo y María Magdalena (Noli me tangere)
Ficha
La historia
En 1590 Giuliano della Rovere, un eclesiástico de la familia que gobernaba el ducado de Urbino, encargó este retablo a Barocci, el pintor más destacado del ducado. Fue la primera de las tres versiones que hizo del tema, un retablo de más de dos metros y medio de altura. Una mucho más pequeña cuelga en los Uffizi de Florencia, y otra posterior pertenece a una colección inglesa en Bywell Hall.
La escena procede del Evangelio de Juan. María Magdalena ha estado llorando ante el sepulcro vacío, confunde al hombre que tiene delante con el hortelano y solo lo reconoce cuando él pronuncia su nombre. El museo subraya cómo Barocci mantiene a los dos cerca y a la vez separados, porque las siguientes palabras de Cristo son no me toques, y cómo deja que el color suave y tornasolado sostenga esa tensión. Detrás de ellos, en el horizonte, se recorta la silueta del Palacio Ducal de Urbino.




