Cristo con la cruz a cuestas, con la Virgen y san Juan

Cristo con la cruz a cuestas, con la Virgen y san Juan


Ficha

Año
1570
Técnica
óleo

La historia

Hacia las décadas de 1560 y 1570, la pintura religiosa más intensa de España no solía ser el retablo de una iglesia. Se hacía pequeña, para que una sola persona se arrodillara ante ella en un oratorio privado o en una alcoba, y esta tabla es una de esas obras. Morales acerca tres figuras de medio cuerpo a la superficie misma: Cristo doblado bajo la cruz y, muy cerca, su madre y el joven san Juan, que le salen al encuentro camino del Calvario. No hay multitud ni paisaje, nada del ruido del suceso, solo los tres rostros tan próximos que se lee cada gesto. El pintor trabajó lejos de la corte, en las villas de Extremadura, y volvió una y otra vez a este tema de la Pasión para clientes que lo querían para la oración privada. El acabado esmaltado y liso que da a la carne y a las lágrimas estaba pensado para retener largo rato la mirada del devoto. Detrás de las figuras solo hay un fondo oscuro, ese negro casi absoluto al que Morales recurrió una y otra vez en sus pequeñas tablas de devoción.

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