
Paul Gauguin, Christ in the Garden of Olives, 1889. Wikimedia Commons. · PD
Cristo en el huerto de los Olivos
Ficha
La historia
El rostro de Cristo es aquí el del propio Gauguin, con su cabello rojizo, pintado en 1889 en Pont-Aven, en Bretaña. Fue un mal año: sin dinero, con sus esperanzas parisinas hundidas, se sentía abandonado por los amigos y marchantes en quienes había confiado. Eligió el momento en el huerto de Getsemaní en que Jesús, traicionado y a punto de ser apresado, espera solo mientras sus compañeros duermen. Detrás, entre los olivos, se alejan unas figuras. Gauguin escribió al pintor Émile Bernard, un amigo más joven de Bretaña, que el cuadro mostraba el aplastamiento de un ideal, un dolor que sentía tanto suyo como de Cristo. El pelo rojizo y el perfil abatido son los de él mismo.




