
Cristo en el Monte de los Olivos
Ficha
La historia
Esta tabla tiene apenas cuatro milímetros de grosor. Fue la cara exterior de una puerta de retablo, y más tarde la madera se serró a lo largo de su espesor, separando las dos pinturas. La otra, en la que el joven san Vito da la espalda a las muchachas enviadas para seducirlo, también está en el Belvedere. Un retablo de puertas solía permanecer cerrado los días corrientes, de modo que los fieles veían esta cara durante la mayor parte del año. Es la noche del prendimiento. Cristo reza de rodillas en el huerto, con la larga túnica extendida sobre la hierba, frente a un alto peñasco, y un pequeño ángel con una filacteria llega volando sobre las rocas. Abajo, tres discípulos se han dormido amontonados. Tras una empalizada de tablas puntiagudas, un camino sube hacia una ciudad de agujas góticas, y por la cresta de la colina asoman ya cascos y lanzas.
