
San Vito renuncia a los placeres mundanos
Ficha
La historia
El joven Vito se ha hecho cristiano, y su padre, pagano, intenta recuperarlo con placeres, enviándole músicos y muchachas. Las jóvenes, vestidas de brocado, se acercan con un laúd y un arpa, y el muchacho levanta la mano y se aparta. Detrás de él, un anciano con bastón y una mujer con toca blanca, ambos con aureola, son probablemente su preceptor Modesto y su nodriza Crescencia. En el vano del arco se apiña un grupo de ángeles. Según la leyenda, el padre se asomó a la habitación, vio ángeles junto a su hijo y quedó ciego. Leyendas como esta empezaban por entonces a llegar a la imprenta en alemán. En 1471 y 1472, el impresor de Augsburgo Günther Zainer publicó «Der Heiligen Leben», una colección de 251 vidas de santos que tuvo más de 40 ediciones.
