
Formas circulares, luna n.º 1
Ficha
La historia
En 1913 Robert Delaunay pintó, uno tras otro, una serie de cuadros a los que llamó formas circulares, unos titulados soles y otros lunas. En sus ventanas del año anterior había construido el cuadro a partir de las leyes del color. Ahora, como dice el Lenbachhaus, el tema era la luz misma, la fuente de todo lo visible. Las lunas son más contenidas que los soles. Aquí, dentro de un óvalo deformado, hay un núcleo claro, blanco mate y rojizo, y a su alrededor se depositan bandas de color, estrechas por dentro y cada vez más anchas hacia fuera, que abajo se recogen en un lazo suelto y ponen el conjunto a girar despacio. Ese otoño el cuadro colgó en Berlín, con muchos otros de la serie, en el Primer Salón de Otoño Alemán, la gran muestra internacional organizada por el galerista Herwarth Walden. En los pintores alemanes estas formas dejaron una huella duradera. De ellas salieron los Círculos de color de August Macke, de 1913, y Franz Marc partió de ellas en sus primeros intentos de pintura del todo abstracta. Delaunay lo firmó abajo a la derecha, con los años 1912 y 1913.

