
Vincent van Gogh · PD
Vista de la ciudad de Ámsterdam
Ficha
La historia
El Rijksmuseum llevaba apenas tres meses abierto cuando Van Gogh subió a Ámsterdam desde Nuenen, el pueblo del Brabante donde vivía con sus padres, para ver de cerca a Rembrandt y a Frans Hals. El 7 de octubre de 1885 llegó a la estación antes que su acompañante, Anton Kerssemakers, un pintor aficionado de Eindhoven con quien solía salir a trabajar al campo. Para no perder la espera se instaló junto a una ventana de la sala y pintó lo que tenía delante: el canal Singel con dos puentes y, al fondo, la cúpula de la Koepelkerk bajo un cielo gris de ciudad. A Theo le contó que le había llevado una hora y que no pasaba de ser una impresión. Después recogió y se fue con Kerssemakers al museo.




