
Reunión musical
Ficha
La historia
En la República de las Provincias Unidas, hacer música en casa era un placer de gente acomodada, y en la década de 1660 se convirtió en uno de los temas preferidos de los pintores de interiores elegantes, que antes se ocupaban sobre todo de tabernas. Aquí una joven, de pie, lee una partitura con una mano en alto. Al otro lado de una mesa cubierta con una alfombra oriental la escuchan un hombre con un laúd y otra mujer que apoya la barbilla en la mano. Netscher pintó la tabla en 1665.
Su vida posterior puede seguirse por el precio. En una subasta en Ámsterdam en 1738 el coleccionista de La Haya Willem Lormier la compró por 720 florines, y en 1752 se la vendió a otro coleccionista, Govert van Slingelandt, por 1.000. De allí pasó a los príncipes de Orange. Pertenece al Mauritshuis y cuelga en la Galería Príncipe Guillermo V desde 2010.



