
Diego Velázquez · PD
La coronación de la Virgen
Ficha
La historia
Velázquez pintó pocas escenas religiosas, y esta Coronación de la Virgen, hacia 1635, fue una de ellas, destinada al oratorio de la reina Isabel de Borbón en el Alcázar de Madrid. La Trinidad corona a María: el Padre y el Hijo sostienen la corona sobre su cabeza y el Espíritu Santo, en forma de paloma, resplandece arriba. La composición es casi simétrica, un triángulo de figuras entre nubes, con una gama de rojos, azules y morados poco habitual en un pintor tan sobrio de color. El rostro de la Virgen tiene la carnalidad y la calma de un retrato del natural, no de una imagen idealizada. Los angelitos de abajo están pintados con la misma soltura que los personajes de sus cuadros de corte.




