
Diego Velázquez · PD
La Venus del espejo
Ficha
La historia
En la España de la Inquisición, tan vigilante con los desnudos, casi no se pintaban Venus tendidas como esta. Por eso sorprende que la firmara Velázquez, pintor de la corte de Felipe 4, y es el único desnudo suyo que ha llegado hasta nosotros. La diosa se recuesta de espaldas y contempla su propio rostro en un espejo que le sostiene Cupido; pero la cara reflejada aparece borrosa, como si Velázquez no quisiera fijar del todo sus rasgos. En 1914 el cuadro vivió un momento violento. Una sufragista, Mary Richardson, entró en la National Gallery de Londres con un cuchillo de carnicero escondido y acuchilló la tela varias veces, en protesta por la detención de la líder del movimiento, Emmeline Pankhurst. Las restauradoras repararon después los tajos, que se abrían sobre la espalda desnuda de la diosa. Hoy apenas se notan, y la Venus vuelve a mirarse en su espejo como si nada hubiera pasado.




