
Crucifixión de Cristo
Ficha
La historia
Los dos ladrones cuelgan atados con cuerdas a sus cruces, con los ojos vendados. Entre ellos, Cristo tiene una lanza clavada en el costado, y alguien le acerca una esponja en lo alto de una vara. Un hombre con armadura levanta la mano, y la filacteria que tiene al lado lleva en latín las palabras que el Evangelio pone en boca del centurión romano, «Verdaderamente este era Hijo de Dios». María Magdalena se abraza al pie del madero, mientras la Virgen, Juan y las santas mujeres lloran a su lado. Abajo del todo, tres niños juegan con un perro.
El Belvedere atribuye esta tabla al Maestro de Laufen y la fecha hacia 1445-1450. Por esos mismos años, en 1449, Conrad Laib, un pintor recién instalado en Salzburgo, terminó una Crucifixión de casi dos metros por dos, también repleta de curiosos, que hoy cuelga en el Belvedere Superior.

