
Los apóstoles Pedro, Pablo, Santiago el Menor y Simón
Ficha
La historia
Esta tabla y el Cristo con la cruz a cuestas que también cuelga en el Belvedere fueron en su origen una sola pieza, las dos caras del ala de un retablo. El Belvedere atribuye el conjunto, pintado en la región de Salzburgo hacia 1445-1450, al Maestro de Laufen. Más tarde alguien serró la madera en su grosor y la convirtió en dos cuadros.
Los cuatro apóstoles ocupaban la cara exterior, la que veían los fieles los días corrientes, cuando las alas permanecían cerradas. Cada uno lleva su atributo. Pedro sostiene la llave y Pablo la espada. Santiago el Menor empuña una maza de batanero, porque según la tradición lo mataron a golpes con una, y Simón muestra la sierra, ya que la leyenda cuenta que lo aserraron. Ambas tablas salieron a subasta en Berlín en 1929, y ese mismo año las compró el Kunsthistorisches Museum de Viena.

