
Jacques-Louis David · PD
Cupido y Psique
Ficha
La historia
David pintó esto en 1817, ya exiliado en Bruselas, y desconcertó a quienes esperaban un dios del amor idealizado. Su Cupido no es un bello adolescente: se escabulle al amanecer de la cama de Psique con una sonrisa burlona, casi grosera, el cuerpo moreno y anguloso de un chico real. Psique duerme desnuda a su lado, ajena a todo. En el mito ella tiene prohibido ver a su amante, y el pintor capta justo el instante anterior a la huida, con la primera luz entrando por la ventana. Los contemporáneos no supieron si aquello era una broma o una provocación. David, viejo maestro del gusto clásico, parecía divertirse rompiendo sus propias reglas, y ese Cupido socarrón es lo que aún hoy sorprende del cuadro.




