
Francisco Goya · PD
Aves muertas
Ficha
La historia
Cuando murió Josefa Bayeu, la mujer de Goya, en 1812, hubo que inventariar los bienes de la casa. En aquella lista aparece un solo asiento para doce bodegones, tasados en conjunto en 1.200 reales. Este era uno de ellos, junto con su compañero del pavo muerto. A lo largo del siglo XIX el grupo se dispersó y se fue vendiendo; el Prado no compró este lienzo hasta el 20 de marzo de 1900. La cronología del conjunto sigue sin estar clara. La técnica, muy adelantada, y el parentesco con la violencia de las estampas sobre la guerra los sitúan entre 1808 y 1812, los años de la ocupación francesa. Lo que se ve son cinco gallinas muertas de distinto plumaje, amontonadas delante de una cesta de mimbre. En lo alto de la cesta va cosida la etiqueta del envío.




