
Muerte de la Virgen (panel central del tríptico Pretschlaipfer)
Ficha
La historia
Hacia 1480, a morir bien se aprendía en los libros. Los manuales ilustrados del ars moriendi, el arte de bien morir, circulaban mucho por las tierras de lengua alemana y explicaban qué debía hacerse junto al lecho de un moribundo. Así presenta el Maestro de Grossgmain la muerte de la Virgen. María yace con los ojos cerrados en una cama cubierta de paño verde. Un apóstol vestido de obispo, con capa pluvial cuajada de piedras, le pone en la mano la vela que se daba a los agonizantes. A su lado, un apóstol joven sostiene el calderillo de agua bendita con el hisopo. Otros rezan o leen en voz alta, y uno, arrodillado a los pies de la cama, sostiene una alta cruz procesional. Delante hay una mesa baja con un pequeño bodegón cotidiano, una jarra de peltre, un vaso, una caja redonda y un libro con clavos de metal.

