
San Ambrosio
Ficha
La historia
Unas líneas de las Confesiones de san Agustín explican esta tabla. En los años 380, siendo un joven profesor de retórica, Agustín visitaba con frecuencia al obispo de Milán y solía encontrarlo leyendo. Los ojos de Ambrosio recorrían las páginas y su corazón buscaba el sentido, mientras la voz y la lengua callaban. Los visitantes se sentaban en silencio largo rato y luego se marchaban para no molestarlo. El Maestro de Grossgmain lo pinta así, con capa pluvial verde y mitra enjoyada, la mirada baja sobre un gran libro abierto en el atril, una mano levantando una hoja, los labios cerrados. La tabla que lo acompaña muestra al autor de esas líneas. En la esquina superior de la página abierta, entre renglones diminutos negros y rojos, el pintor escribió el año, 1498.

