
Peter Paul Rubens · PD
Diana y sus ninfas cazando
Ficha
La historia
Es una tabla de roble de unos 28 centímetros de alto y el doble de ancha, y la composición corre a lo largo como un friso. Diana, reconocible por la media luna que lleva en la cabeza, acosa a los ciervos con venablos y perros, rodeada de ninfas. Rubens pintaba estas tablas deprisa, como diseño para que un colaborador levantara después el lienzo definitivo, y esa prisa se ve en la factura. La preparación estriada queda a la vista bajo capas muy ligeras y transparentes, los contornos van trazados con líneas negras a pincel, y las formas se definen con toques más empastados de gris, rojo y blanco. Se conservan cerca de 50 de estos bocetos del encargo para el pabellón de caza de Felipe IV en El Pardo, y este es de los mayores. A finales del siglo XVIII, 45 de ellos estaban juntos en la colección del duque del Infantado. Hoy el Prado guarda diez.




