
Rembrandt · PD
Diana bañándose con sus ninfas, con Acteón y Calisto
Ficha
La historia
En 1634 Rembrandt tenía 28 años, acababa de instalarse en Ámsterdam y de casarse con Saskia, y buscaba demostrar que podía competir con la gran pintura mitológica italiana. En este lienzo hizo algo insólito: reunió dos historias de Ovidio en una sola escena. A la derecha, el cazador Acteón tropieza con Diana y sus ninfas mientras se bañan, y la diosa, furiosa, empieza a transformarlo en ciervo. A la izquierda, las ninfas descubren a la fuerza que Calisto está embarazada y la expulsan del grupo. Rembrandt renuncia a los cuerpos idealizados y pinta mujeres reales, de carnes blandas y gestos bruscos. La obra pertenece a una colección privada en el castillo de Anholt, en Alemania, lo que la ha mantenido poco conocida pese a su ambición.




