
Diana de Versalles
Ficha
La historia
En 1556 el papa Pablo IV envió esta cazadora de mármol a Enrique II de Francia. La favorita del rey se llamaba Diana de Poitiers, y la diosa de la caza ya era su emblema en la corte. La estatua fue a parar a Fontainebleau, al centro del jardín de la Reina.
En 1602 Enrique IV la hizo llevar al Louvre, a una sala acondicionada para las antigüedades, y encargó a su escultor Barthélemy Prieur una copia en bronce que ocupara su lugar en el jardín. En 1696 Luis XIV colocó el mármol en la Galería de los Espejos de Versalles, de ahí su nombre. Tras la Revolución, en 1798, volvió al Louvre.
La diosa saca una flecha del carcaj mientras a su lado salta un pequeño ciervo. El bronce de Prieur ha regresado con el tiempo a Fontainebleau y hoy se alza en la Galería de los Ciervos del palacio.




