
Francisco Goya · PD
Perros y utensilios de caza
Ficha
La historia
El cuadro se pintó en 1775 para una sobrepuerta del comedor de los príncipes de Asturias en El Escorial. De ahí el formato apaisado, porque el tapiz tenía que caber sobre el dintel de una puerta. No aparece ningún cazador. Sobre un montículo hay dos perros atados, dos escopetas, un cuerno de pólvora y otros aperos, con el paisaje abriéndose detrás. La caza era el uso que la corte daba a aquel sitio real, y de caza iban todos los asuntos de la serie. En 1869 el lienzo desapareció del Palacio Real de Madrid junto con otros dos cartones. Reapareció más tarde, y en 1895 lo donó al Prado el pintor Raimundo de Madrazo.




