
Franz Xaver Winterhalter · PD
La emperatriz Eugenia rodeada de sus damas de honor
Ficha
La historia
Winterhalter era el retratista favorito de las cortes de Europa, y de ninguna clienta más que de Eugenia de Montijo, la emperatriz española de Napoleón III. En 1855 la pintó al aire libre, sentada entre ocho de sus damas de honor en un claro del bosque sembrado de flores, todas con enormes faldas de crinolina y vestidos vaporosos, a la manera de las escenas pastorales del siglo XVIII. Es un lienzo descomunal, de más de cuatro metros de ancho, que la propia emperatriz habría pagado de su bolsillo. Más que un retrato es un anuncio de la elegancia del Segundo Imperio, presentado ese mismo año en la gran Exposición de París como imagen del prestigio del régimen.



