Retrato ecuestre del conde-duque de Olivares

Diego Velázquez · PD

Retrato ecuestre del conde-duque de Olivares


Ficha

Año
1636
Técnica
óleo
Tipo
pintura
Dimensiones
313 × 239 cm

La historia

Hacia 1636 el conde-duque de Olivares gobernaba España en la práctica como valido del rey Felipe IV, y quiso un retrato a la altura de su poder. Velázquez lo pinta sobre un caballo encabritado, con el bastón de mando, girándose hacia nosotros mientras al fondo humea una batalla. El detalle revelador es que Olivares no era militar y nunca dirigió esa carga, de modo que la escena bélica es pura propaganda, una imagen de autoridad más que un hecho. Velázquez, que lo trataba a diario en la corte, resuelve el brío del caballo y el brillo de la armadura con una soltura asombrosa. Años después, caído en desgracia, Olivares perdería todo el poder que aquí exhibe.

Hay mucho más de donde salió esto. Sé de los primeros en el lanzamiento.