
Vincent van Gogh, Flame Nettle in a Flowerpot, 1886. Wikimedia Commons. · PD
Ortiga de fuego en una maceta
Ficha
La historia
En el verano de 1886 Van Gogh llevaba pocos meses en París y se había impuesto un ejercicio: pintar plantas y flores una tras otra para aprender el color. Un cóleo en maceta, planta de interior corriente en cualquier casa de entonces, servía perfectamente. La idea venía de Eugène Delacroix, el pintor francés que más admiraba, según el cual ciertas parejas de colores se refuerzan al quedar juntas. De ahí el naranja oxidado de las hojas contra un fondo azul y los pequeños toques de rojo y verde puestos uno al lado del otro a lo largo del tallo. Entre finales de junio y mediados de julio de aquel año dejó el lienzo en el piso parisino de su hermano Theo, y allí se quedó.




