
Río del bosque con puente
Ficha
La historia
Un arroyo de color pardo corre poco profundo entre piedras, bajo un sencillo puente de madera. Los arbustos se apiñan en las orillas y el cielo es pálido y nublado. No hay figuras ni anécdota. Marie Egner lo pintó hacia 1885, un año después de la muerte de Hans Makart, el pintor que durante años había marcado el gusto de Viena con lienzos enormes y fastuosos, llenos de trajes y cortejos. Por entonces pasaba los veranos en la Baja Austria pintando al aire libre con el paisajista Emil Jakob Schindler y su círculo, y lo que buscaban era precisamente esto, un rincón corriente del campo bajo una luz concreta. En primer plano, el cielo reflejado se cuela en el agua en pinceladas rápidas y claras entre los cantos oscuros. La firma está en la esquina inferior izquierda.