
Karl Bryullov · PD
Svetlana adivinando
Ficha
La historia
Karl Briulov había vuelto de Italia convertido en el célebre autor de El último día de Pompeya, acostumbrado a las ruinas antiguas y a la luz italiana. Sorprende por eso este cuadro de 1836, el único suyo sobre un tema puramente ruso y popular. Lo inspiró una famosa balada del poeta Vasili Zhukovski, Svetlana, en la que una muchacha, en la noche de la Epifanía, adivina su futuro ante un espejo a la luz de una vela, esperando ver a su prometido. Briulov lo pintó en Moscú, donde vivió cerca de medio año en casa del escritor Antoni Pogorelski. Había llegado justo antes de Navidad y presenció con sus propios ojos los ritos de adivinación de esas fiestas, y por eso la escena resultó tan viva. Svetlana permanece inmóvil ante el espejo, escrutando la oscuridad donde, según la creencia, debía aparecer su novio. El cuadro se conserva en el Museo de Arte de Nizhni Nóvgorod.



