
Estela funeraria de un muchacho con un perro
Ficha
La historia
Un muchacho, con el manto resbalándole de un hombro, sostiene en la palma de la mano izquierda una liebre pequeña, y su perro salta hacia ella. Encima, un pequeño frontón da a la losa la forma de un templete. En esa mano y en el perro quedan restos de pintura roja, señal de que estos relieves estaban coloreados. En el arte griego la liebre aparece a menudo como regalo de un admirador a un muchacho, y la caza con perros formaba parte de la vida de un joven de buena familia.
La estela es de hacia el 360 a. C., y dónde se talló sigue abierto. El Louvre propone Rodas, con interrogante. Un repertorio clásico de relieves funerarios de la Grecia del Este la incluye, y también un catálogo de lápidas áticas de época clásica.
La parte trasera fue serrada por completo. Llegó al Louvre en 1855, y sus registros la relacionan, también con dudas, con William Henry Waddington, un joven erudito que recorría Asia Menor reuniendo inscripciones y que años después fue primer ministro de Francia.



