
Relieve funerario de un joven como cazador
Ficha
La historia
Hacia el año 360 a. C., los caminos que salían de Atenas pasaban junto a recintos funerarios familiares señalados con relieves de mármol, y cada familia decidía cómo se recordaría a sus muertos. Esta quiso que su hijo apareciera como cazador. La cartela del museo señala lo que sostiene en la mano derecha, un palo arrojadizo de los que se usaban para cazar liebres, y a su lado está su perro de caza.
La cartela da como lugar de origen el Ática, la región de Atenas, con un signo de interrogación, y algunos especialistas han visto en el relieve rasgos de los talleres jonios del oriente griego. No se sabe dónde apareció. La Gliptoteca lo adquirió en 1906.
A monumentos como este les quedaba poco. Entre 317 y 307 a. C. gobernó Atenas Demetrio de Falero, que limitó el gasto de los funerales. Según Cicerón, su ley solo permitía colocar sobre la tumba una columnita, una mesa de piedra o una pila, y las figuras esculpidas desaparecieron de las tumbas áticas. Este relieve, de 120 centímetros de alto, se conserva completo, y la sala donde se expone lleva su nombre.



