
Vincent van Gogh · PD
El jardín del hospital Saint-Paul con una figura
Ficha
La historia
A principios de noviembre de 1889 llegó al manicomio de Saint-Rémy un envío de pintura para Van Gogh, y con ese material se decidió por fin a pintar en color los grandes pinos del jardín. El cuadro funciona como un ejercicio: la composición y los colores del otoño. Los troncos aparecen cortados por arriba y por abajo, verticales, frente a un camino que atraviesa la escena en pinceladas diagonales. En el centro, una figura de azul está sentada en un muro bajo, apoyada con calma contra un tronco, casi como si posara. El suelo es la hojarasca de esas semanas, el tema que ocupó varios lienzos suyos aquel noviembre.




