
Jan Steen · PD
Muchacha comiendo ostras
Ficha
La historia
Es un cuadro diminuto, del tamaño de una hoja, y sin embargo Jan Steen lo pintó con una finura que reservaba para muy pocas obras. Una joven, sentada a una mesa, sala una ostra y levanta la vista justo hacia quien la mira, con una sonrisa a medias. En la Holanda del siglo XVII las ostras tenían fama de despertar el apetito amoroso, y todo el mundo entendía la insinuación: la mirada directa, el gesto de ofrecer el bocado. Steen solía pintar tabernas ruidosas y familias en desorden, pero aquí baja la voz y cuida cada detalle, la jarra, el pan, el pliegue de la tela. La tablita se conserva en el Mauritshuis de La Haya.




