
Retrato de grupo de Domenica delle Cascine, Cecca di Pratolino y Pietro Moro
Ficha
La historia
Casi todos los que Sustermans pintó eran de sangre real. Estos tres no. Venían de los márgenes de la casa Medici: Domenica delle Cascine, que vendía patos y gallinas, la Cecca di Pratolino, una campesina de la finca gran ducal que en la corte hacía también de bufona, y Pietro Moro, un hombre que casi con seguridad llegó a Florencia esclavizado. Una carta de uno de los hermanos Medici cuenta cómo se pintaba a las campesinas para divertirse, en las horas tranquilas tras la caza, en la villa de Pratolino. Los archivos confirman que los tres fueron personas reales, con nombre, y no tipos genéricos. Sustermans les dedica la misma atención firme y cercana que daba a las grandes duquesas. La historia del propio cuadro es lo bastante enredada como para que solo en 1977 se reconociera como obra suya.



