
Retrato de un bufón (Meo Matto)
Ficha
La historia
En la corte de los Médici el bufón era personal de la casa. Se le pagaba y se le vestía como a los demás, y algunos hacían oficio de la locura, verdadera o fingida. A este lo llamaban Meo Matto, y el museo no fecha su retrato con más precisión que esta: antes de 1640.
Está tomado de medio cuerpo, con un jubón de rayas acuchillado y la manga interior bordada, la boca abierta en mitad de una frase. Una etiqueta vieja del marco no le da nombre alguno, solo retrato de bufón.
El lienzo mide 64 centímetros de alto y vive en los depósitos de la Galería Palatina. Salió de allí en 2016, para una exposición en el Palacio Pitti dedicada a los bufones, los villanos y los jugadores de la corte medicea. Los estudios lo reconocen en uno de los 35 cuadros de Sustermans reunidos en este palacio en 1678, y los papeles del guardarropa lo sitúan después en una habitación privada del apartamento del gran príncipe Fernando.



