
Diego Velázquez · PD
Cabeza de hombre de perfil
Ficha
La historia
Hacia 1618 Velázquez apenas había cumplido los 20 años y seguía en Sevilla, en el taller de su maestro y suegro Francisco Pacheco. Todavía faltaban unos años para que Felipe IV lo llamara a la corte de Madrid. En esos primeros tiempos pintaba cabezas del natural, tomando a gente de la calle como modelo para aprender a captar un rostro con luz cruzada. Esta cabeza de perfil es uno de esos estudios: un hombre anónimo, mirando hacia arriba, resuelto con esa pintura terrosa y directa de sus años sevillanos. No es un retrato de encargo ni tiene nombre. Es el ejercicio de un pintor jovencísimo aprendiendo a mirar. Hoy se conserva en el Ermitage de San Petersburgo.




