
Vincent van Gogh · PD
Cabeza de una prostituta
Ficha
La historia
En noviembre de 1885 Van Gogh se marchó a Amberes con la idea de ganar algo de dinero haciendo retratos en una gran ciudad portuaria. No podía pagar modelos profesionales, y quienes aceptaban posar para un pintor desconocido eran sobre todo mujeres pobres, muchas de ellas empleadas en los cafés del puerto. Esta cabeza la pintó en diciembre. La mujer lleva el pelo suelto y la cara está resuelta con pinceladas anchas y rápidas. El museo de Ámsterdam considera probable que sirviera en un café y que de noche, como tantas mujeres sin recursos, se buscara un ingreso extra. Van Gogh dejó en ese rostro las marcas del trabajo duro y al mismo tiempo quiso mostrar su belleza. Es uno de los últimos cuadros que hizo con esta gama de tierras oscuras. En febrero ya estaba en París.




