
Cabeza de un romano
Ficha
La historia
Böcklin pintó esta cabeza en 1863, en medio de una larga estancia en Roma, donde vivió buena parte de la década de 1860. Un joven pintor venido del norte llenaba entonces sus lienzos con los rostros de la gente del lugar, y este estudio oscuro y de fuerte modelado de un romano pertenece a esa costumbre. No hay en él nada de los dioses marinos ni de las islas solitarias por los que sería conocido más tarde. La obra está más cerca del trabajo corriente de taller, un rostro estudiado por sí mismo. Lo que Roma le dio aquí es la luz y el tipo, esa cabeza morena de aire antiguo que no habría encontrado en su tierra del norte.




