
Vincent van Gogh · PD
Cabeza de joven campesino con gorra
Ficha
La historia
Durante el invierno de 1884 y ya entrado 1885, Van Gogh vivía en Nuenen, un pueblo de Brabante, al sur de los Países Bajos, y se impuso una tarea sencilla y tenaz: pintar las cabezas de los jornaleros de la zona, una tras otra, del natural. Hizo alrededor de 40, la mayoría parecidas a esta, el rostro visto de cerca sobre un fondo oscuro, el modelo con su ropa de trabajo y, aquí, una gorra de visera calada sobre la frente. Buscaba caras ásperas, curtidas, verdaderas, no bonitas, y para ello mantenía los colores oscuros y terrosos. Todo aquel ejercicio iba a alguna parte. Esa primavera los estudios desembocaron en su primer cuadro ambicioso, Los comedores de patatas, un grupo de esos mismos campesinos de Nuenen compartiendo una comida a la luz de una lámpara.




