
Peter Paul Rubens · PD
La cabeza de Ciro llevada ante la reina Tomiris
Ficha
La historia
A comienzos de la década de 1620 gobernaba los Países Bajos meridionales, desde Bruselas, una mujer, la infanta Isabel Clara Eugenia, en nombre de la corona española, y los cortejos que se organizaban en su honor gustaban de ponerla junto a las reinas guerreras de la Antigüedad. Tomiris era una de ellas. El historiador griego Heródoto cuenta que esta reina de los masagetas, un pueblo al otro lado del Caspio, venció al rey persa Ciro e hizo meter su cabeza cortada en un odre lleno de sangre, para vengar al hijo que había perdido por un engaño suyo.
El museo cree que Isabel pudo encargar este lienzo hacia 1622 o 1623, como imagen del castigo justo impartido por una soberana virtuosa. Una carta de un marchante de 1643 menciona «la cabeza de Ciro que se presenta a una reina» entre seis grandes cuadros de Rubens recién vendidos del palacio ducal de Bruselas. Rubens dio el diseño y sus ayudantes de taller pintaron buena parte bajo su supervisión. Para los dos pajes de la izquierda posaron sus propios hijos.




