
GoldenArtists · CC-BY-4.0
Helena Fourment poniéndose un guante
Ficha
La historia
En tiempos de Rubens los guantes eran carísimos, y llevarlos era una manera de mostrar lo que uno podía permitirse. Por eso, subraya el museo, no es un detalle casual que Helena Fourment, la joven segunda esposa del pintor, aparezca aquí poniéndose uno. Ese gesto pequeño y despreocupado de la mano da al retrato su aire espontáneo. Al lado del suntuoso retrato de cuerpo entero de Helena que cuelga en el mismo museo, esta tabla parece mucho más sencilla. Rubens la pintó hacia 1632, año y medio después de la boda, sobre roble, con poco menos de un metro de alto.




