
Peter Paul Rubens · PD
Enrique IV concede la regencia a María de Médici
Ficha
La historia
En la primavera de 1610 Enrique IV preparaba una campaña militar en Alemania y, antes de partir, nombró regente a su esposa para asegurar el trono a su hijo, todavía un niño. Esta tabla, de menos de medio metro de alto y uno de los más pequeños entre los bocetos que Múnich conserva del ciclo, es el proyecto de Rubens para ese traspaso. El rey tiende el orbe a María de Médici y, entre los dos, aparece el futuro Luis XIII con ocho años. El museo invita a fijarse en su mirada. El niño mira a sus padres con aprobación, y en ese gesto descansa el sentido de la escena, que el poder de la madre contaba con el visto bueno del heredero y que la dinastía no se interrumpía. En 1622 aquello tenía mucho de alegato. Aquel niño ya era rey y había pasado buena parte de los cinco años anteriores enfrentado a su madre.




