
Hércules en la encrucijada
Ficha
La historia
En 1740 el marqués Gerini encargó a Pompeo Batoni dos cuadros de Hércules para su casa florentina. Este, terminado en 1742, es el del héroe adulto que tiene que elegir camino.
La fábula la contó el sofista Pródico y la puso por escrito Jenofonte, y el siglo XVIII la usó sin descanso, en la ópera, en los libros de escuela y en las paredes de quien quería parecer serio. La ficha del museo va nombrando los objetos uno a uno. La Virtud lleva el yelmo de Minerva y señala el camino de delante. El Placer está sentado en el suelo y le ofrece una rosa, con una flauta al lado, unos naipes que valen por la ociosidad y una máscara que vale por el engaño.
Los Gerini vendieron el lienzo a la colección granducal en 1818. Desde entonces ha ido cambiando de sede dentro de Florencia hasta llegar en 1972 a la Galería de Arte Moderno, en la segunda planta de este palacio.




