
Francisco Goya · PD
Cazador con sus perros
Ficha
La historia
En otoño la corte se trasladaba a El Escorial, y allí el rey y los príncipes cazaban casi a diario. Por eso el primer encargo que Goya recibió de la Real Fábrica de Tapices, entre 1774 y 1775, tuvo la caza por asunto. Eran ocho tapices para el comedor de los príncipes de Asturias. Los documentos conservados dicen algo que sorprende hoy. La composición era todavía invención de Francisco Bayeu, cuñado de Goya y pintor ya asentado en la corte, que dirigía el trabajo del recién llegado. El lienzo mide 268 centímetros de alto por apenas 67 de ancho, y esa medida delata su destino, una rinconera o el hueco junto a una puerta. El árbol sube ondulando para acompañar la estrechez mientras el cazador sujeta a dos perros impacientes. Su compañero en la serie es otro cazador, este cargando la escopeta.




