
Diego Velázquez · PD
La infanta Margarita Teresa con vestido blanco y plateado
Ficha
La historia
En 1656 Velázquez pintó a la infanta Margarita, hija del rey Felipe IV, con un vestido de plata y blanco casi idéntico al que lleva en Las meninas, de ese mismo año. Tenía unos cinco años. El cuadro no era un simple retrato de familia: formaba parte de una serie que se enviaba a Viena para que su prometido, el futuro emperador Leopoldo I, viera crecer a la niña con la que iba a casarse. Por eso posa tan seria, tan quieta, vestida ya como una adulta. Es una de las últimas obras del pintor, que murió en 1660. Aquellos envíos se quedaron en Viena, y allí, en el Kunsthistorisches, sigue el cuadro.




